Hablemos de…
Don Chon y sus bastoneras…
El pueblo Mexicano, dentro de sus costumbres y muy independientemente de sus regionalismos, tiene como una característica muy propia el ser poseedor de un fino sentido del humor; así, por ejemplo, la hilaridad provocada por el chascarrillo, la ocurrencia, el buen chiste o la broma sana y oportuna, siempre estará presente en cualquier tipo de reunión familiar o de amigos.
Don Encarnación Juárez Nieto, es un hombre de mas de 75 años de edad, muy amigo mío y de mi familia, hombre dicharachero, alegre, perspicaz, de poco estudio y muy basta cultura, con una filosofía de la vida muy propia y un magnifico sentido del humor, en fin, una persona muy respetable y con quien verdaderamente vale la pena conversar.
En cierta ocasión llegó de visita a mi casa y después de una prolongada charla donde la hilaridad fue la invitada de honor, me dijo:
Mi querido Polo: Quiero muy atentamente invitarlo a que usted me haga el favor de llevarme a esa amada tierra que me vio nacer y en la cual dejé enterrado mi ombligo, a la ciudad de Tula, Tamaulipas, porque quiero presentarle unas finas amistades que tengo por allá.
Ha si? -Le cuestioné-. ¿Alguien sentimentalmente importante?
Si, son gente muy importante para mi, son tres damas bastoneras de 90, 60, 90, que quiero presentarle para que usted las conozca y les brinde su amistad.
-¡Muy bien mi querido amigo, cuando usted guste lo llevo!, ¡faltaba mas!
–presto le respondí-
Y en seguida pícaramente le pregunté:
¿Tiene usted cierta amistad con el señor Director de la preparatoria de Tula?
Y el me contestó:
¡No, que va!
¡Son mis tías!, ¡la que no tiene 90 tiene 60 años pero todas usan bastón!


