Hablemos de… tasas y tarjetas…
Por Leopoldo S. Perales
En México existe el precepto de que una ley no puede ser aplicada retroactivamente en perjuicio de un ciudadano. Pero… ¿entonces Por qué los bancos si pueden mover las tasas de interés en el presente y en base a ello cobrarle más intereses a sus clientes por sus consumos pasados?
Es común que los Bancos en México, envíen cartas a sus clientes informándoles que a partir de tal fecha la tasa de interés que maneja con sus tarjetahabientes cambiará por ejemplo de un 3.1 a 3.7 por ciento mensual. Otros, notifican que la anualidad en sus tarjetas de crédito tendrá un incremento de 5 por ciento, pero manteniendo las tasas sin cambio. Otra institución bancaria ha notificado a sus usuarios un aumento en sus comisiones y en sus tasas de interés, otros, simplemente reflejan en sus estados de cuenta los ajustes a las tasas, pasando de 3.8 por ciento mensual en marzo del presente año a 4.2 por ciento en el mes de mayo, y hasta 4.4% mensual en este mes de Septiembre del 2008.
Indudablemente que esta desafortunada situación en contra de los usuarios de tarjetas de crédito hace más ricos a los banqueros millonarios; perjudica el crecimiento económico del país, y lo mas importante: daña la economía familiar del pueblo mexicano.
Éstas medidas de los banqueros en México son totalmente contrarias a lo que hoy en día están practicando en los Estados Unidos de Norteamérica. En el mes de mayo próximo pasado, La Reserva Federal Estadounidense se sumó a otros reguladores bancarios para respaldar una reforma que busca poner fin a “prácticas injustas y engañosas” en el sector de tarjetas de crédito. Concretamente, la Agencia de Supervisión del Ahorro y la Agencia Nacional de Crédito en los Estados Unidos aprobaron una propuesta que busca prohibir, entre otras cosas, el incremento del tipo de interés anual que se aplica en la deuda pendiente de pago de un cliente, así como el hacer ofertas engañosas sobre los créditos que se le ofrecen.
Este procedimiento que se realiza en Estados Unidos es fundamental, ya que los consumidores que utilizan tarjetas de crédito pueden predecir mejor cómo sus decisiones y acciones afectarán de una u otra forma su economía. En otras palabras, no es correcto que mientras un usuario se preocupa por hacer un ejercicio de planeación de cómo liquidar sus deudas, de la noche a la mañana el banco le avise (en el supuesto caso de que así lo haga) que le va a aumentar la tasa de 3.8% a 4.2% o a 4.4% de interés mensual.
Los bancos deberían comunicar anticipadamente a sus clientes cual va a ser el nivel de tasas de interés que le van a cobrar en el futuro inmediato para que en base a ello el usuario de la tarjeta pueda determinar si le conviene usar su crédito o no.

Pero no, los bancos elevan indiscriminadamente sus tasas de interés porque las leyes mexicanas se los permiten y porque son un verdadero oligopolio con alto poder de mercado, como dijera Alejandro Gómez Taméz; pero los legisladores deben reflexionar al respecto y presentar iniciativas que se sometan al debate para que se legisle, para que se le de certeza a quién decide utilizar el crédito que le dan a través de su tarjeta; Así como para evitar que los grandes bancos millonarios (además de extranjeros) continúen deteriorando la economía de las familias mexicanas; Pues las tasas de interés que se han impuesto por concepto de uso de tarjeta de crédito (mucho ojo): son tasas que no pueden ser pagadas por las familias de clase media alta y media en México.
A finales de la década de los años noventas y principios de éste siglo XXI, se decía que la competencia entre los bancos provocaría el abaratamiento de sus servicios bancarios, entre ellos, por supuesto, el crédito. Pero…, pues ya ha pasado casi una década y los bancos muy por el contrario, continúan cobrando tasas de interés por sus tarjetas de crédito en promedio muy por encima del 38 por ciento anual y con CATs superiores al 70 por ciento. Además de que las comisiones que establecen por sus servicios han aumentado a tasas muy superiores a la inflación y a los salarios mismos.
Es necesario redireccionar las estrategias de la economía en éste sentido: pues es claro que, si las tasas de interés que cobran los bancos fueran más bajas, sin duda alguna la cartera vencida de los bancos sería mucho menor, pues existiría capacidad de pago, las familias tendrían mas recursos para gastar, existiría mas consumo…Pero… si se continua con ésta política económica errónea de elevar las tasas de interés, pronto el usuario no completará con sus ingresos ni para pagar el mínimo que le requieren los bancos, y por consiguiente dejará de pagar, aumentando la cartera vencida, pues también es claro que el usuario no dejará a sus hijos sin comer por pagar esos intereses criminales.
Ya lo decía Alejandro Gómez Taméz en El Financiero “Alguien tiene que frenar este abuso de los banqueros si queremos que México progrese. Ojala y en esta Legislatura nuestros representantes hagan algo al respecto, porque no podemos seguir con los niveles de crecimiento económico tan mediocres que nos hacen expulsar a miles de mexicanos todos los años para que vayan a trabajar a un “país en crisis financiera” como Estados Unidos”.





