Elecciones perredistas “Ya pasando lo de atrás, lo de menos es lo demás”
Por Leopoldo S. Perales (Para Escenario Político)
28/11/2008
La sabiduría popular denotada en dichos, frases y refranes, es una verdadera cátedra que siempre tiene aplicaciones prácticas en nuestra vida cotidiana. Recordemos por ejemplo: “Por su propia boca muere el pez”, Viene al caso lo anterior por lo que hemos presenciado durante los últimos meses en la elección interna del PRD para elegir a su presidente nacional, veamos:
Con una corta existencia de solamente dos décadas, el PARTIDO DE LA REVOLUCION DEMOCRATICA se encuentra dividido en dos grandes corrientes políticas que las unen solamente sus características comunes: son irreductibles, irreconciliables e intransigentes.
Estas corrientes políticas están representadas por una parte por el ex candidato presidencial AMLO y su grupo de duros, y en la otra está Jesús Ortega con su grupo de moderados.
Pero también hay otra característica muy importante que predomina en éste partido: La discordia, éste padecimiento es una especie de cáncer del que los perredistas nunca ha podido librarse, por el contrario, cada ves se hace mas patente en el seno del PRD.
El PRD, surge como partido de izquierda en el cual mucha gente se identificó y depositó su confianza, pues sus ideales son limpios y puros, sus postulados se basan en una ética política que consiste en la práctica de los valores como la transparencia, la sencillez en el trato con los demás, el espíritu de servicio, la tolerancia frente a otros puntos de vista, la voluntad de diálogo, y respeto a la dignidad de las personas, sin importar género, edad, raza, preferencia u orientación sexual, o condición social; así como el respeto a los mas elementales principios democráticos, en la crítica y autocrítica constructivas; así mismo, en la acción honesta y responsable de las personas. Con todos éstos postulados y principios es de imaginarse porque despertó muchas expectativas a grado tal de colocarse en la segunda fuerza política del país.
El dos de Julio del 2006, el conteo rápido, fue tan rápido que no les favoreció a los del PRD, por eso salieron a la calle a denunciar públicamente el supuesto fraude electoral cometido en su contra, y sin respeto para el libre tránsito de las personas, bloquearon avenidas por meses exigiendo el ¡Voto por voto y casilla por casilla! (“A Dios rogando y con el mazo dando”).
Se agotaron todas las instancias y para ellos existen dos presidentes: Uno espurio (Calderón) y otro legítimo AMLO).
Después de ésto a los perredistas les tocó elegir a su presidente nacional y presidentes estatales, y la historia se vuelve a repetir… Aunque hoy, en el seno del PRD.
Pero en ésta lucha, contrario a lo que pudiera pensarse, los perredistas no ponen en juego sus ideales ni sus principios, pues estos hace ya tiempo que los perdieron. Lo que ahora buscan sus líderes es, (como todos los demás líderes de otros partidos), la satisfacción de sus intereses personales y el bienestar de sus camaradas mas cercanos.
Así como el 2 de julio, hoy tocó el turno a Alejandro Encinas, quien anticipándose al resultado y asesorado por AMLO, sale a proclamar su triunfo en la elección para presidente del PRD fundamentándose en el conteo rápido ¡de Consulta Mitofsky!. ¡Si, los mismos que en la elección presidencial, también contaron muy rápido para dejar fuera de lugar a López Obrador!.
Y fueron los mismos procedimientos: a medio día el cómputo seguía estacionado y al caer la noche se disparó a favor de Encinas, (“Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue”).
Como en el 2 de julio AMLO y sus perredistas no salieron favorecidos, dijeron que se había cometido un fraude perfectamente maquinado. Es decir, Cuando los conteos no les convienen a AMLO y sus perredistas, golpean y salen gritando por la calle, y cuando les son favorables como en el caso de Encinas, los aceptan y ya. (“cae más pronto un hablador que un cojo”).
Jesús Ortega fue vapuleado por los conteos rápidos, fueron tan rápidos que no alcanzaba a dar crédito de lo que estaba sucediendo, pues le llevaba la delantera a Alejandro Encinas por cinco puntos en el PREP del partido (27 mil votos), cuando súbitamente al caer la tarde, la cifra del Distrito Federal se multiplicó como los panes en cuaresma, a favor de Encinas, y entonces Jesús Ortega se transforma en todo un experto de la estadística, desconociendo las tendencias y exigiendo un ¡voto por voto y casilla por casilla!, ¡cosas muy raras sucedieron en ésta elección, verdad de Dios que si!.
Por solo mencionar algo: en el PREP se registraron casillas con más de 2 mil 200 votos, cuando el número máximo de boletas que había para esas casillas era de mil, ¡que alguien me explique! (?).
En el PRD ya van tres elecciones internas y aun no aprenden la primera lección sobre la democracia, qué vergüenza, qué fraude. Después de esto, el PRD nunca más debe volver a decir que son la mejor opción para México, pues son iguales o peores que los otros, que no se atrevan por pudor o por decoro a denunciar un fraude electoral en su contra pues es su practica constante y lo han demostrado en sus tres elecciones (“No es lo mismo predicar que dar ejemplo”)…
La escuela que dejó el Priísmo reapareció en el Panismo y en el Perredismo, los primeros aprendieron rápido aunque no se han podido consolidar, (“Más vale paso que dure y no trote que canse”), y los segundos aprendieron rápido aunque fueron más tontejos, pues entre ellos mismos se descubrieron las irregularidades de su proceso.
De una forma u otra, los dos principales candidatos y sus hordas realizaron las prácticas más deplorables para llegar al poder, en una burda elección callejera, endiablada, bárbara y sangrienta, entre pandilleros del mismo barrio y del mismo color. (“Lo que uno no puede ver, en su casa lo ha de tener”).
En ésta lucha los del sol saliente terminaron de echar por tierra sus postulados y sus principios de ética así como el ejercicio de sus valores, por eso, sin temor a equivocarme, Hoy por hoy, el PRD es y seguirá siendo (“Candil de la calle y oscuridad de su casa”).
Después de haberse repetido lo de AMLO y CALDERON, (“otra vez la mula al trigo”), El nuevo presidente del partido del sol azteca obtuvo su victoria con una mínima diferencia… y fue el tribunal quien debió decidir…dando el triunfo a Jesús Ortega Y después…
Cabe hacernos una pregunta que ya nos inquieta:
Después del fallo de los tribunales, ¿Tendrá el PRD un presidente espurio (Jesús Ortega) y un presidente legítimo (Alejandro Encinas)?
(“Ya pasando lo de atrás, lo de menos es lo demás”).
¿No cree usted?